La ansiedad es la activación nerviosa del cuerpo como mecanismo de defensa ante situaciones que percibimos como peligrosas. Hasta aquí, estarás de acuerdo con que es normal sentir ansiedad, pero cuando ese miedo se vuelve excesivo, junto con una preocupación persistente que interfiere en tu día a día, hablamos de un trastorno de ansiedad.
Las personas normalmente refieren dolor en el pecho, dificultad para respirar y fuertes palpitaciones. Por ello, puede confundirse con infartos, temor a perder el control o miedo a morir
Existen varios tipos: ansiedad generalizada, fobias (miedo a la oscuridad, agorafobia, fobia social…) o ataques de pánico. Y cada trastorno ansioso requiere un tratamiento específico. Desde horizonte queremos concienciar de la importancia de que un profesional cualificado valore cada caso de manera personalizada.